miércoles, 23 de diciembre de 2009

ARCHIVO DE VIVENCIAS





¡Qué bello está el cielo esta tarde,
Platero,

con su metálica luz de otoño,

como una ancha espada de oro
limpio!

Me gustaría venir por aquí,

porque desde esta cuesta en soledad

se ve bien el ponerse del sol y nadie
nos estorba,

ni nosotros inquietamos
a nadie...

Solo hay una casa, blanca y
azul..




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe lo que te apetezca